Es importante se conozca la legislación de drones en España para cumplir la ley vigente. Última modificaicon fue el 30 de Diciembre de 2017

Volar un drone es uno de los deseos más extendidos. Sin embargo, en España como en los diferentes países del mundo, existen normas que deben ser cumplidas y el vuelo de drones no escapa de ello.

Por eso hemos traído la legislación de los drones en España, de manera que los usuarios puedan hacer uso de su drone, de manera correcta y sin infringir la ley.

La finalidad de dichas normas, tanto en España como en el resto de los países, es garantizar la protección del usuario y de los terceros que puedan salir afectados si ocurriera un accidente por una conducción inadecuada de cualquier nave voladora.

Nueva legislación de los drones en España

La legislación española en relación con el uso de drones por usuarios civiles, dentro del territorio español, tuvo su última actualización el 30 de diciembre del año 2017.

Requisitos a tener en cuenta para el uso de un drone

Para el uso de drones de forma recreativa no se requiere de una licencia o documento que autorice su uso dentro del territorio español.

En cambio, para un uso profesional de estas aeronaves sí se requiere que la persona esté dado de alta en la AESA con un título de operador, además de un título de piloto de drones. Si el profesional cuenta con estudios genéricos de seguridad debe presentarlo en la AESA para que pueda disponer de un seguro de responsabilidad civil.

En la legislación se aclara como regla general que el drone no puede sobrepasar los 120 metros de alto en su vuelo. Sin embargo, se puede volar a 120 metros sobre diferentes objetos que se encuentren a menos de 150 metros de altura con relación a la aeronave.

¿Es posible volar drones en las ciudades?

Si es permitido en vuelo en urbanismo y sobre personas siempre y cuando el vuelo sea realizado dentro del campo de visión del piloto, resguardando además la distancia mínima horizontal de 50 metros con personas y edificios.

Es decir que el drone debe volar a una distancia máxima de 100 metros en relación con el piloto, a una altura que no sea superior a 120 metros, sobre los obstáculos más elevados dentro de 600 metros de radio desde el drone.

La normativa también aclara que el drone debe contar con un sistema de seguridad que disminuya el riesgo de impacto, este puede ser un paracaídas o un sistema de mayor tecnología. Además para poder sobrevolar ciudades, el piloto debe pedir una autorización a la AESA, la cual debe acompañarse de un estudio de seguridad específico.

Solicitud de autorización

El único ente encargado de dar la autorización de vuelo de drones es la AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea) la cual se encarga de mostrar las vías aéreas que están restringidas o permitidas para el vuelo.

Es un proceso sencillo, solo se debe rellenar la documentación que ellos otorgan, tras contar con un estudio de seguridad, en el que un regulador español pone a la disposición del usuario una metodología que debe ser cumplida.

Estudio de seguridad

La finalidad del estudio de seguridad, según la AESA, es “valorar el nivel de seguridad de la actividad que se pretende desarrollar, es decir en qué campo de riesgo (no tolerable, tolerable o aceptable), se encuentra, y las medidas mitigadoras de riesgo que deberá adoptar para que el nivel de riesgo sea aceptable”. Es una documentación obligatoria para los usuarios profesionales que deseen volar un drone dentro del territorio español.

Vuelos nocturnos

La legislación permite realizar vuelos nocturnos con drones, siempre y cuando se pida una autorización a la AESA, con un estudio de seguridad específico. De manera que la agencia pueda detallar cada una de la limitación que los vuelos con poca iluminación tienen.

Vuelos recreativos

En el vuelo recreativo de drones, como ya se mencionó, no es necesario que el piloto cuente con una licencia de piloto. Sin embargo, siempre se deben cumplir ciertas normativas, para dicho vuelo.

En primer lugar este tipo de vuelos deben ser durante el día, cuando existan buenas condiciones meteorológicas, es decir que el día esté soleado, a pesar de que la legislación establece que si el drone tiene un peso menor a dos kilogramos puede volar en horas nocturnas, sin que supere los 50 metros de alto.

En ningún momento, se puede volar a una altura mayor a 120 metros en relación al suelo. De igual forma el drone no debe perderse del campo visual del piloto. Tampoco se pueden hacer vuelos recreativos en zonas cercanas a aeródromos o aeropuertos, ni dentro de los espacios aéreos controlados.

Cuando los drones tienen un peso menor de 250 gramos pueden usarse dentro de las ciudades, sin superar los 20 metros de alto. No es obligatoria la contratación de un seguro de responsabilidad civil. Sin embargo, siempre es recomendable.

Todo drone, sea de uso profesional o de uso recreativo, debe contar con una placa que lo identifique. En ella debe aparecer el nombre de la empresa fabricante, el modelo de drone, el número de serie, el nombre del piloto, y cada dato que se requiera para su relación con el operario.

Tanto el uso profesional como el uso recreativo de drones dentro del territorio español se rigen por dicha legislación, la cual debe cumplida a cabalidad. De igual forma cabe destacar que las autorizaciones deben ser solicitadas de acuerdo a la ciudad de residencia del operario, y quien no podrá ser usada en otras ciudades, a menos que la AESA le autorice.

A vista de drone

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